Notas

Evitar la guerra es nuestro deber común: el Secretario General de la ONU hace un apasionado llamado por la paz mundial

8 de enero de 2020

Foto: ONU/Mark Garten El Secretario General António Guterres se dirige a la prensa el 6 de enero de 2020 en Nueva York.

El Secretario General de la ONU, António Guterres, hizo un apasionado llamado por la paz mundial. Su mensaje a los líderes mundiales fue simple: detener la escalada, ejercer la máxima moderación, y reiniciar el diálogo.

Mientras la Misión de la ONU en Iraq denuncia el ataque con misiles de Irán como una violación de la soberanía del país y llama al diálogo, el Secretario General de las Naciones Unidas reafirmó este miércoles su compromiso de seguir haciendo todo lo posible para evitar una guerra en el Golfo Pérsico.

En un comunicado de su portavoz, António Guterres informó que con ese fin mantiene un contacto activo con todos los actores relevantes para que disminuyan las tensiones y no se llegue a una conflagración que el mundo “no se puede permitir”.

El Secretario General conminó una vez más a recordar el terrible sufrimiento humano que causan las guerras, especialmente a la gente común, que siempre paga el precio más alto.

Asimismo, reiteró su llamado a detener la escalada de tensiones, ejercer la máxima moderación, reiniciar el diálogo y renovar la cooperación internacional.

“Su mensaje a los líderes mundiales fue sencillo:

Detener la escalada.

Ejercer la máxima moderación.

Reiniciar el diálogo.

Renovar la cooperación internacional.”

Por su parte, el Secretario General seguirá participando activamente con los agentes pertinentes. Es nuestro deber común hacer todo lo posible para evitar una guerra en el Golfo que el mundo no puede permitirse. No debemos olvidar el terrible sufrimiento humano que causa la guerra. Como siempre, la gente común paga el precio más alto”, dice el comunicado.

El mensaje sigue al ataque con misiles tierra-tierra lanzado por Irán la noche del martes contra dos bases militares de Estados Unidos en Iraq, que no causó ninguna víctima, según las autoridades estadounidenses.

Dicha agresión respondió al asesinato cerca del aeropuerto de Bagdad del general iraní jefe de la Fuerza Quds, Qasem Solaimani, considerado el segundo líder máximo del país. Solaimani fue abatido el viernes pasado por órdenes del presidente de Estados Unidos Donald Trump con un bombardeo desde aviones no tripulados.

En la misma embestida fue muerto el líder de la milicia iraquí, Abu Mahdi Al-Muhandis, cuya agrupación Kataib Hezbollah fue inculpada por Estados Unidos una semana antes de la muerte de un civil estadounidense proveedor de servicios en Iraq. La milicia iraquí comandada por Al-Muhandis está afiliada a Irán.

Con información de la ONU