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IV. Mantener la paz Los pilares de la Organización de las Naciones Unidas

24 de abril de 2017

Foto: UN Photo, archivo

Tras la devastación de la Segunda Guerra Mundial, las Naciones Unidas empezaron su labor en 1945 con una prioridad: mantener la paz. Quizá, en realidad, más que uno de los pilares sobre el que descansa nuestro trabajo, la preservación de la paz es la piedra angular de la Organización, porque sin ella ningún proyecto de sociedad justo y duradero puede anidar. De hecho, la paz abre el preámbulo de la Carta fundacional con estas palabras:

NOSOTROS LOS PUEBLOS DE LAS NACIONES UNIDAS RESUELTOS a preservar a las generaciones venideras del flagelo de la guerra que dos veces durante nuestra vida ha infligido a la Humanidad sufrimientos indecibles,

a reafirmar la fe en los derechos fundamentales del hombre, en la dignidad y el valor de la persona humana, en la igualdad de derechos de hombres y mujeres y de las naciones grandes y pequeñas, a crear condiciones bajo las cuales puedan mantenerse la justicia y el respeto a las obligaciones emanadas de los tratados y de otras fuentes del derecho internacional, a promover el progreso social y a elevar el nivel de vida dentro de un concepto más amplio de la libertad,

Y CON TALES FINALIDADES a practicar la tolerancia y a convivir en paz como buenos vecinos, a unir nuestras fuerzas para el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales, a asegurar, mediante la aceptación de principios y la adopción de métodos, que no se usará; la fuerza armada sino en servicio del interés común, y a emplear un mecanismo internacional para promover el progreso económico y social de todos los pueblos,

HEMOS DECIDIDO UNIR NUESTROS ESFUERZOS PARA REALIZAR ESTOS DESIGNIOS…

 

Aunque parezca obvio y de sentido común, la mejor forma y la más deseable a la hora de mantener el preciado bien de la paz es evitar la guerra. De ahí, la importancia que la Organización otorga a la diplomacia preventiva y la mediación. El Departamento encargado de llevar a cabo la diplomacia es el de Asuntos Políticos.

Sin embargo, como dice el viejo refrán, el sentido común es el menos común de los sentidos y no siempre los Estados dan una oportunidad a la diplomacia preventiva, tomando medidas que ponen en peligro la estabilidad de la paz. El órgano que determina si existe una amenaza o un acto de agresión contra la seguridad internacional es el Consejo de Seguridad.

Cuando detecta que una amenaza o agresión se ha producido, el Consejo de Seguridad suele hacer un llamamiento a las partes para que lo solucionen pacíficamente y recomienda los métodos de ajuste o las condiciones de arreglo.

Si las partes no atienden a esos requerimientos, el Consejo puede, bajo el Capítulo VII de la Carta, imponer sanciones o incluso autorizar el uso de la fuerza para mantener o restablecer la seguridad internacional.

Sin embargo, conviene aquí aclarar una confusión que muchas veces observamos en las redes sociales cuando se pide que la intervención de la Organización en algún conflicto para imponer la paz. La ONU no tiene Ejército ni el Secretario General puede decidir cuándo y cómo intervenir. Son los Estados miembros quienes aportan tropas y estas además guardan el uniforme de su país. El distintivo de la ONU como integrantes de una fuerza de paz es su gorra o su casco azul.

Las Operaciones de mantenimiento de la paz son uno de los instrumentos más efectivos para ayudar a los países a hacer la transición de un conflicto a la concordia. Desde 1948, se han establecido un total de 69 operaciones. Con el tiempo, estas han evolucionado hasta incluir la mediación de procesos políticos, la protección de los civiles, la ayuda al proceso de desarme, la desmovilización y la reintegración de excombatientes. Además, apoyan los procesos constitucionales y la organización de las elecciones, protegen y promueven los derechos humanos, ayudan a restablecer el Estado de derecho.

Por todo ello, como mostramos en este vídeo, la inversión en las Operaciones de mantenimiento de la paz es muy rentable.

En los últimos años, los Estados también se han apoyado cada vez más en la Organización para coordinar una plaga que amenaza continuamente la paz y la seguridad internacionales, el terrorismo. En la lucha antiterrorista se han redactado hasta ahora 18 instrumentos universales. En septiembre de 2006, los Estados Miembros acordaron un marco estratégico y operacional común, que se plasmó en la primera Estrategia global contra el terrorismo.