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Las oficinas de la UNESCO y la OIM en México analizan proyectos en torno a la emergencia migratoria Sólo en febrero, más de 76 mil personas ingresaron al territorio nacional.

2 de abril de 2019

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Con el fin de explorar esquemas de cooperación que refuercen y amplifiquen el trabajo para atender a miles de personas migrantes que desde el último semestre han llegado a México, y que se asientan principalmente en sus fronteras sur y norte, la Oficina de la UNESCO en México y de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) sostuvieron, el viernes 29 de marzo, una reunión de trabajo.

Frédéric Vacheron, representante a.i. de la Oficina de la UNESCO en México, y Christopher Gascón, Representante y Jefe de Misión de la OIM en México, encabezaron la reunión en la que participaron también las oficiales de Enlace y de Educación de la OIM y de la UNESCO, Celeste González y Rosa Wolpert, así como los especialistas en Ciencias Sociales y en Comunicación de la UNESCO, Dorian Rommens y Gabriela Velázquez.

La Oficina de la UNESCO en México ofreció su experiencia para desarrollar e implementar proyectos educativos y de comunicación, con el fin de proteger el derecho a la educación de las personas migrantes y las personas desplazadas, integrarlos en los sistemas nacionales de educación, así como representar historias de migración y desplazamiento en la educación de forma realista para desafiar los prejuicios y preparar a profesores de personas migrantes y refugiadas para abordar la diversidad y la adversidad.

Cifras de la Secretaría de Gobernación mexicana revelan que, sólo en febrero, más de 76 mil personas ingresaron al territorio nacional, lo que representó un aumento del 31% con respecto a enero. Estimaciones del Gobierno de Estados Unidos prevén que la cifra llegue a más de un millón de personas a finales de septiembre.

En su mayoría provenientes de Centroamérica (Honduras, el Salvador, Guatemala y en menor medida, de Nicaragua), las personas migrantes en espera de ingresar a Estados Unidos o bien, de retornar a sus países, se han asentado principalmente en los municipios de Tijuana, Baja California, y Ciudad Juárez, Chihuahua, en la frontera norte, y en Tapachula, Suchiate y Ciudad Hidalgo, Chiapas, en la frontera sur.

En diciembre del año 2018 el Gobierno de México ratificó el Pacto Mundial para una Migración Ordenada, Segura y Regular, mismo que es el primer acuerdo de cooperación internacional para mejorar la gobernabilidad de la migración y afrontar los desafíos asociados con la migración actual, así como para reforzar la contribución de los migrantes y la migración al desarrollo sostenible.

La Oficina Internacional para las Migraciones compartió con la Oficina de la UNESCO en México dos encuestas de monitoreo de flujos levantadas en los albergues de Tijuana y Chiapas, dos instrumentos fundamentales para orientar los proyectos educativos y de comunicación a implementar.

Así, de manera conjunta, las dos Agencias (con el respaldo del Grupo de Trabajo Regional conformado en la UNESCO) pueden ofrecer al Gobierno Federal proyectos estructurados y especializados para atender la emergencia migratoria que impacta tanto a las poblaciones migrantes y desplazadas, como a las comunidades de acogida.