Notas

Microempresas, PyMEs y Objetivos de Desarrollo Sostenible Paloma Durán, Directora del SDG Fund

6 de julio de 2017

Foto: Victoria Hazou, 2012

Las empresas juegan hoy un rol esencial como socias del desarrollo sostenible. Apartadas durante mucho tiempo del ámbito de la cooperación, la aprobación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible en septiembre de 2015 supuso un paso al frente definitivo. Se reconoció de forma explícita que sin su apoyo, los esfuerzos de los gobiernos y organizaciones internacionales serían insuficientes para cumplir los ambiciosos desafíos de la Agenda 2030.

Este año, con la celebración por primera vez del Día Internacional de las Microempresas y las Pequeñas y Medianas Empresas, ponemos en valor el extraordinario potencial de estas compañías para mejorar las vidas de las personas y el cuidado del planeta.

Las micro, pequeñas y medianas compañías suponen aproximadamente el 90 por ciento del sector empresarial en todo el mundo. En México, por ejemplo, representan el 97,6 por ciento de todo el sector y concentran el 75.4 por ciento de todo el empleo.

Pero su papel es particularmente relevante en los países en desarrollo, ya que actúan como auténticos motores de la creación de empleo y el crecimiento económico. Las estadísticas del Banco Mundial indican que las pymes contribuyen hasta en un 45 por ciento al empleo formal total y en un 33 por ciento del ingreso nacional (PIB) en las economías emergentes.

La importancia de las micro, pequeñas y medianas empresas para el desarrollo sostenible radica, sobre todo, en su capacidad de dar trabajo a una gran proporción de los trabajadores pertenecientes a los sectores más vulnerables de la sociedad, como son las mujeres, los jóvenes o las personas de hogares desfavorecidos.

En muchas zonas rurales, los negocios familiares y las pequeñas empresas son casi la única fuente de empleo y generación de ingresos. Las oportunidades de vida que generan para tantas personas, sin duda, son la base para el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Desde el Fondo ODS trabajamos decididamente para sentar a las microempresas y pymes, y también a las grandes compañías, a la mesa de la cooperación al desarrollo.

En los 22 programas conjuntos que hemos puesto en marcha en Latinoamérica, África, Asia y Oriente Medio, empresas locales han sido protagonistas en el diseño y la implementación de soluciones para abordar los desafíos de la pobreza, el hambre, la educación, el acceso al agua y saneamiento, la igualdad de oportunidades y la conservación de la biodiversidad, siempre en colaboración con el gobierno local y varias agencias de la ONU.

Por citar algunos ejemplos, en Perú, hemos llevado a cabo un programa para mejorar las condiciones de vida de los productores de quinoa, formando y capacitando a las cooperativas campesinas para que pudieran negociar mejor los precios de este grano andino ante la creciente demanda internacional.

En Honduras, estamos promoviendo el turismo sostenible en comunidades indígenas lencas gracias a la colaboración, entre otros, de diferentes touroperadores internacionales. En Colombia, gracias a la innovación de pymes cafeteras, hemos podido superar las dificultades de la población rural para acceder a los servicios bancarios, a través de soluciones de pago por medio de mensajes de textos. El compromiso y la innovación de los pequeños empresarios y empresarias locales han sido fundamentales para el éxito de estos proyectos.

A su vez, los Objetivos de Desarrollo Sostenible se han convertido en la mejor guía de negocios para las empresas. En nuestro informe Empresas y ONU. Trabajando juntos por el desarrollo sostenible, las compañías consultadas confirmaron su interés en ser parte del desarrollo sostenible.

Y a lo largo del pasado año, vimos cómo más y más empresas comenzaban a implantar los ODS en sus planes de negocio. Han comprobado que incorporar prácticas responsables y objetivos de sostenibilidad en sus decisiones estratégicas les reporta mejores resultados económicos a medio y largo plazo. A fin de cuentas, una sociedad sana, educada, libre y con oportunidades para todos siempre es un buen negocio.

Las microempresas y pymes son responsables de una generación de empleo e ingresos importantes en todo el mundo y uno de los principales activos para la reducción de la pobreza y el fomento del desarrollo. De su apoyo y de cómo seamos capaces de trabajar conjuntamente dependerá en gran medida el mundo que tendremos en 2030: sociedades más justas, empresas más exitosas y un planeta más sostenible.

Artículo de Paloma Durán, Directora del Fondo de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (SDGF, por sus siglas en inglés), para Dinero en Imagen.