Notas

Seis tendencias que podrían alterar el curso del desarrollo sostenible Esuna Dugarova y Nergis Gülasan, especialistas de la unidad de política estratégica del PNUD

3 de agosto de 2017

Foto: PNUD / Mónica Suárez, Perú

Nos acercamos a los dos años de la implementación de la ambiciosa Agenda 2030 – un histórico acuerdo para poner fin a la pobreza, combatir las desigualdades, promover sociedades pacíficas e incluyentes, y proteger el medio ambiente. El nuevo marco global, compuesto por 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), se compromete a promover el desarrollo de manera integrada – económica, social y ambientalmente – en todos los países, asegurando que nadie quede atrás.

Nuestro informe publicado recientemente identifica seis megatendencias que guiarán las trayectorias de – y potencialmente podrían socavar – los avances de los ODS. En el actual contexto de una amenazante retirada del multilateralismo, las decisiones que los gobiernos y las sociedades adopten para manejar estas tendencias de largo plazo serán fundamentales para que el mundo pueda entrar en un camino hacia el desarrollo sostenible.

1 | Pobreza y desigualdad

En las últimas décadas, se han logrado progresos sustanciales en las múltiples dimensiones de la pobreza, como la reducción de la pobreza extrema, la disminución de las tasas de mortalidad infantil y materna, y el mejoramiento del acceso al agua potable e instalaciones de saneamiento. La desigualdad económica entre los países también ha estado disminuyendo, debido principalmente al rápido crecimiento de los grandes países en desarrollo.

A pesar de estos avances, el progreso ha sido desigual y persisten retos significativos. Entre ellos, la creciente disparidad de ingresos dentro de los países, la persistente desigualdad de género y el reciente resurgimiento de la pobreza entre las regiones debido a los choques económicos y la escalada de los conflictos. El Índice de Pobreza Multidimensional, que mide las carencias en salud, educación y condiciones de vida, calculó 1,600 millones de personas que viven en pobreza multidimensional en 2016 – casi el doble del número de personas que viven en pobreza extrema por ingresos.

El informe sugiere que el progreso hacia la eliminación de la pobreza es más difícil de lograr en época de incertidumbre económica. Esto se complica aún más por las débiles condiciones del mercado laboral, los cambios demográficos, y los conflictos y la inseguridad. La evidencia muestra que, si bien el crecimiento económico es esencial para reducir la pobreza, un vínculo crítico entre el crecimiento y la reducción de la pobreza y la desigualdad está relacionado con la naturaleza y la calidad del crecimiento, y una distribución equilibrada de los beneficios en todos los segmentos de la sociedad.

2 | Demografía

La aplicación de la Agenda 2030 se verá afectada por la dinámica demográfica, incluyendo el crecimiento poblacional, el envejecimiento, la migración y la urbanización. En 2015, el 12,3% de la población mundial alcanzó la edad de 60 años o más , con un rápido envejecimiento que se espera que ocurra en Europa, América del Norte, Asia y América Latina. En África, por el contrario, las poblaciones son jóvenes, lo que ofrece una oportunidad para un dividendo demográfico.

Se ha hecho más fácil para las personas moverse y factores como la pobreza, el desempleo, los conflictos y los desastres naturales obligan a las personas a abandonar sus hogares en busca de mejores vidas. La migración internacional ha alcanzado niveles récord,  244 millones de migrantes en todo el mundo en 2015. Si se gestiona de manera adecuada, la migración continuará trayendo profundos beneficios para los países de origen a través de las remesas, los conocimientos y las redes; y para los países receptores llenando la escasez aguda de trabajadores y contribuyendo con impuestos y servicios de cuidados.

La migración interna también está creciendo, impulsando un rápido incremento en la urbanización. Por un lado, la urbanización fomenta el crecimiento y proporciona una mayor calidad de vida, con ciudades que representan más del 80% del PIB mundial (pdf). Por el otro, plantea preocupaciones sobre la pobreza urbana, las tensiones y disparidades sociales, los cambios en los patrones familiares y los riesgos ambientales.

3 | La degradación ambiental y el cambio climático

Los principales desafíos ambientales identificados en el informe incluyen la degradación del aire y la tierra, la escasez de agua, la deforestación, la contaminación marina y la disminución de la biodiversidad. Algunos de los factores subyacentes de la degradación ambiental son el crecimiento demográfico, las tecnologías contaminantes y la sobreexplotación de ecosistemas impulsados ​​por patrones de consumo y producción insostenibles.

El mundo ya está presenciando el impacto del cambio climático en los sistemas naturales. Esto se traduce en el aumento de la frecuencia y severidad de los desastres naturales, que conduce a más desastres debido al crecimiento poblacional y los patrones de desarrollo económico. Se prevé que el cambio climático también debilitará la seguridad alimentaria, exacerbará las amenazas existentes para la salud, afectará negativamente la disponibilidad de agua y dará lugar a un mayor desplazamiento.

En las próximas décadas, es probable que esta tendencia continúe, con más pérdidas esperadas en medios de subsistencia y activos. Esto subraya el vínculo entre la pobreza y la vulnerabilidad a los peligros naturales. También expone la inequidad, ya que los países y las poblaciones que probablemente resultan más perjudicados por los impactos del cambio climático son a menudo los menos responsables de causarlos, y tienen capacidad y recursos limitados para hacer frente a las consecuencias.

4 | Choques y crisis

El informe discute varios choques y crisis, incluidos los golpes económicos y financieros, los desastres, los conflictos y los brotes de enfermedades que han socavado los precarios medios de vida de millones de personas y pueden afectar el progreso hacia el desarrollo sostenible. Por ejemplo, durante las últimas décadas, el desplazamiento forzado a nivel mundial aumentó un 75% debido a los conflictos, la violencia y las violaciones a los derechos humanos.

El primer año de la implementación de los ODS estuvo marcado por la tasa más lenta de crecimiento económico desde la crisis financiera global 2008-2009, el crecimiento débil de la inversión y el estancamiento del comercio mundial. Aunque se han hecho progresos en la reducción de la tasa de desempleo en el mundo, se estima que cerca de 201 millones de personas en el mundo estuvieron desempleadas en el 2016, incluyendo 71 millones de jóvenes. Las perspectivas económicas mundiales siguen estando sujetas a diversos riesgos, como el aumento de la incertidumbre política en las principales economías avanzadas y emergentes, las perturbaciones de los mercados financieros y el incremento de las tensiones geopolíticas.

Al mismo tiempo, logros notables se han hecho en la lucha contra las principales enfermedades infecciosas y la reducción del hambre en las últimas décadas, que pueden ser atribuidos a un compromiso político, fuertes asociaciones mundiales y políticas de protección social acertadas. A pesar de esto, el mundo sigue haciendo frente a retos significativos en el tratamiento de problemas de salud y la desnutrición, con casi 800 millones de personas padeciendo hambre en el mundo y con altos riesgos de hambruna.

5 | Financiamiento para el desarrollo

Para lograr los ODS, las estrategias de financiamiento para el desarrollo deben ir más allá de llenar las brechas de financiamiento. Aunque la asistencia oficial para el desarrollo seguirá siendo una fuente vital de financiamiento público externo para los países más pobres y vulnerables, no será suficiente. Todas las fuentes de financiamiento – públicas y privadas, nacionales e internacionales – deben movilizarse. En particular, la movilización efectiva de recursos internos estará en el centro del financiamiento del desarrollo sostenible.

Si bien los recursos destinados a los objetivos de desarrollo no son los adecuados, no hay escasez de capital en la economía mundial. El desafío consiste en aumentar el impacto de los recursos disponibles, al mismo tiempo que se catalizan fuentes de financiamiento adicionales para invertir en el desarrollo sostenible a largo plazo.

Es fundamental guiar de mejor manera los incentivos del sector privado con los objetivos de desarrollo sostenible, a través de políticas y marcos institucionales, legales y regulatorios efectivos. Como una tendencia positiva, se ha incrementado la participación del sector privado en las donaciones filantrópicas, las iniciativas de responsabilidad social corporativa, las inversiones de impacto y los enfoques empresariales inclusivos.

Desde el año 2000, han surgido un número de asociaciones innovadoras entre diversos actores interesados, tales como el Fondo Mundial y nuevos mecanismos de financiamiento para el desarrollo, incluyendo los bonos verdes. Será fundamental ampliar los mecanismos probados en tamaño, alcance y cobertura geográfica.

6 | Innovaciones tecnológicas

La tecnología es un medio importante para implementar los ODS. Los mayores avances tecnológicos en las últimas décadas se han producido en la salud, la educación y el medio ambiente. Por ejemplo, el desarrollo de nuevas vacunas contra enfermedades infecciosas se estima que han salvado cerca de 3 millones de vidas cada año . Los cursos en línea y las aplicaciones interactivas amplían el acceso a la educación en todo el mundo, proporcionando nuevas formas de aprendizaje, enseñanza y trabajo colaborativo. Las tecnologías de energía renovable son fundamentales para enfrentar el cambio climático y sus impactos negativos.

Pese a que las tecnologías han aportado soluciones innovadoras a muchos problemas de desarrollo, también han añadido nuevos retos y riesgos, como temas de seguridad y privacidad, así como ventanas de polarización y reemplazo de puestos de trabajo. Las previsiones señalan que las computadoras podrían hacer el trabajo de 140 millones de trabajadores del conocimiento en 2025, mientras que el 30% de los puestos de trabajo de ingresos medios se podría eliminar, debido a la innovación en la inteligencia artificial.

¿Cómo avanzar?

Las múltiples crisis y desastres de las últimas décadas han puesto de manifiesto la impredecibilidad y la volatilidad de la economía mundial, las continuas incertidumbres y perturbaciones en la vida de las personas y la vulnerabilidad del progreso del desarrollo a los impactos externos. En este contexto, existe un desafío – y una oportunidad – para una respuesta política sofisticada de preparación, inversión y cooperación.

El informe señala cuatro factores principales que son cruciales para abordar estas tendencias: la importancia de la evidencia en la toma de decisiones; la coherencia de las políticas entre los objetivos mundiales y los distintos niveles de formulación y aplicación de políticas; la acción colectiva para maximizar la dinámica positiva en estas áreas y minimizar el riesgo; y una participación inclusiva amplia.

Este artículo fue corregido el 18 de abril de 2017 para referirse a la crisis financiera 2008-2009 en lugar de la crisis de 2008. Una versión anterior decía que el primer año de la implementación de los ODS estuvo marcada por el ritmo más lento de crecimiento económico desde 2008, que fue corregido a 2009.

Esuna Dugarova y Nergis Gülasan son especialistas en políticas de la unidad de política estratégica en el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo

 

Artículo original publicado en The Guardian.
Traducción: Laura M. Osorio A. y José Antonio Rodríguez Jamaica