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UNODC participó en el “Foro Latinoamericano de prácticas culturales con personas privadas de su libertad: derechos culturales y reinserción social” El evento reunió a actores de América Latina para compartir sus experiencias sobre cómo el arte puede apoyar el proceso de reintegración social.

31 de octubre de 2019

Foto: UNODC.

San Luis Potosí, 30 de octubre de 2019 – Como parte de las actividades del “Foro Latinoamericano de prácticas culturales con personas privadas de su libertad: derechos culturales y reinserción social”, organizado por la Secretaría de Cultura, la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC, por sus siglas en inglés) en México presentó parte de la labor que realiza en materia penitenciaria.

El evento reunió a actores de América Latina para compartir sus experiencias sobre cómo el arte puede apoyar el proceso de reintegración social y la forma en que organizaciones de la sociedad civil y el gobierno pueden trabajar a este respecto. Participaron también personas que lograron su efectiva reinserción, quienes expusieron cómo los talleres literarios, teatrales y de artes plásticas cursados durante su periodo en reclusión les brindaron herramientas necesarias para su desarrollo.

Durante su intervención, el Oficial de Enlace y Asociación Estratégica de la UNODC, el Señor Javier Hernández Muñoz, expuso las características de la crisis penitenciaria a nivel global y presentó algunos de los manuales de las Naciones Unidas para ayudar a combatirla, entre los que destacó la “Hoja de ruta para elaborar programas de rehabilitación en las cárceles”.

El Señor Hernández explicó que las Reglas Mínimas de las Naciones Unidas para el Tratamiento de los Reclusos “Reglas Nelson Mandela” describen la forma en que los establecimientos penitenciarios deben organizar actividades recreativas y culturales que favorezcan el bienestar físico y mental: “El arte y la cultura, dos elementos profundamente humanos, pueden proveer a las personas privadas de la libertad nuevas vías de expresión, ejercitar su creatividad y ayudar, incluso, a hacerse de medios económicos para subsistir luego de su liberación. Estos elementos pueden contribuir en última instancia, a que las personas se vean así mismos de una manera nueva y más positiva, con esperanza de futuro”, aseguró en su participación.

La Oficina también expuso los retos para el trabajo penitenciario en México con los que se encontró el proyecto Estándares Avanzados de las Naciones Unidas para el Sistema Penitenciario (UNAPS, por sus siglas en inglés). Se abordó la forma en la que se aplica la Ley Nacional de Ejecución Penal en materia de autoempleo y actividades productivas a cuenta de terceros, y cómo la marca penitenciaria puede ayudar a homologar estos procesos. Dicha marca puede ser un nombre o un símbolo con el que se impulsen las actividades productivas realizadas por personas privadas de la libertad. Ésta debe ir acompañada por una campaña de promoción y por la difusión de las actividades que se llevan a cabo en los centros penitenciarios.

Durante el Foro se llevaron a cabo diez mesas de diálogo, se presentó la obra “La espera”, de la Compañía de Teatro Penitenciario de la Ciudad de México y se dio a conocer el libro “Sonrisa tras las rejas: memorias de un preso en las Islas Marías”.

La participación de la UNODC en el encuentro apoya la implementación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) 16: Paz, justicia e instituciones sólidas y 17: Alianzas para lograr los Objetivos.