Artículo de Opinión

Calakmul, la reserva tropical terrestre más grande de México

16 de julio de 2021

Foto: UNESCO

Su particularidad está en su composición florística, la cual obedece a una interacción de más de dos mil años de la cultura maya. El director de la Reserva de la Biosfera de Calakmul, José Zúñiga, resalta su importancia  como Sitio Patrimonio Mixto de la UNESCO y destaca las particularidades que convierten a la zona un espacio único en el mundo.

Campeche, 15 de julio de 2021 (UNESCO) — ¿Qué es una reserva de la biosfera? Una reserva de la biosfera es un espacio donde se tienen condiciones muy particulares en cuanto a la calidad de los ecosistemas, ya que son entornos naturales representativos en muy buen grado de conservación, pero que tienen una particularidad: están estrechamente vinculados a las actividades productivas del hombre. De tal manera que las comunidades humanas, así como las comunidades vegetales y animales, forman parte de la reserva de la biosfera.

¿Qué comprende la Reserva de la Biosfera de Calakmul?

Calakmul es un espacio donde el ser humano interactúa bajo el aprovechamiento sostenible de sus recursos naturales. Nosotros lo manejamos como Reserva de la Biosfera, que es muy diferente al concepto de Área Natural Protegida, la cual se define específicamente por la condición ecosistémica, mientras que la Reserva de la Biosfera se define por la relación entre la biosfera y el ser humano. 

Son espacios donde la sociedad civil, gobierno, las comunidades, la academia, buscamos mecanismos de aprovechamiento sostenible, generar un bienestar a las comunidades humanas y garantizar la conservación de las poblaciones silvestres que la habitan.

Calakmul es la reserva tropical terrestre más grande de México. Se encuentra ubicada en el segundo macizo forestal más importante de selvas tropicales en América. En primer lugar está la Amazonía y después seguiría la selva maya. Nosotros ocupamos un espacio muy importante y vital, pues conectamos la parte más neártica de las selvas tropicales con la parte del centro, o petenera, la parte tropical de la selva Maya. Calakmul se extiende por más de 723 mil hectáreas, pero en el complejo que manejamos nosotros ante la UNESCO tenemos 1.4 millones de hectáreas.

La Reserva de la Biosfera de los Bosques Tropicales de Calakmul, como se le denomina en la UNESCO, comprende dos áreas forestales protegidas que son zonas sujetas a conservación ecológica: las de Balamkú y Balam Kin; y dos áreas federales: la Reserva de la Biosfera de Calakmul, con 723 mil hectáreas, y el área de protección de flora Balaan Kaax. Este conjunto de cuatro reservas, más diez áreas destinadas voluntariamente a la conservación, forman un macizo de 1.4 millones de hectáreas que están reconocidas como Reserva de Biosfera.

“Las comunidades y la academia buscamos mecanismos de aprovechamiento sostenible, generar un bienestar a las comunidades humanas y garantizar la conservación de las poblaciones silvestres que habitan la reserva”.

¿Qué características tiene la Reserva de la Biosfera de Calakmul?

La antigua ciudad Maya y Bosques tropicales protegidos de Calakmul tiene 38 ciudades. No solamente Calakmul está considerado como patrimonio, sino hay treinta y ocho ciudades más que están dentro del bien mixto. Hablamos de un conjunto de ciudades, de todo un sistema de ciudades mayas reconocidas ante UNESCO. La particularidad de Calakmul no es que contengamos especies endémicas que, como bien saben ustedes, la región tropical es muy amplia y por lo tanto, el jaguar, el tapir, los pecaríes, los psitácidos (como lo son los loros), están en todas partes de las selvas tropicales.

La particularidad de Calakmul, insisto, reside en la composición florística, la cual obedece a una interacción de más de dos mil años de la cultura maya, así como al modelo de movilidad que presenta la fauna en función de los cuerpos de agua que fueron construidos por los mayas en su momento. 

De acuerdo con la investigadora Kathy Slater, de la Fundación Wallace, quien lleva más de 15 años estudiando Calakmul, la reserva, por las condiciones geológicas y climáticas, así como la estructura de la selva, no debería ser rica en monos arañas y saraguatos. Sin embargo, debido a las plantaciones forestales que establecieron los mayas, como son las plantaciones de ramón (nogal maya), de zapote, entre otras, hacen que el hábitat de los monos en Calakmul se dé estrictamente en lugares donde tenemos vestigios arqueológicos.

Otra condición muy particular es que las selvas de Calakmul son muy resilientes a la roza, tumba y quema, el cual era el sistema productivo de maíz de milpa de los mayas. Es decir, tienen un sistema de reproducción asexual muy importante que hace que, una vez que los campesinos abandonan la selva, la tierra descanse y se convierta rápidamente en una selva. Esta condición es muy particular de Calakmul.

¿Cómo trabajan CONANP e INAH en el mantenimiento de Calakmul como Patrimonio Mixto?

Con el INAH (Instituto Nacional de Antropología e Historia) venimos trabajando desde mucho antes de estar en la lista de Patrimonio Mundial. Hoy tenemos un programa de manejo mixto que ya fue presentado y validado ante la UNESCO. Tenemos un modelo de coordinación y reglas de manejo que nos habla de una coordinación estrecha entre el administrador cultural y el administrador natural para garantizar la protección y conservación del bien.

Esto ha sido muy relevante, puesto que, por primera vez ante UNESCO, nosotros presentamos un documento con un expediente único. Lo que ocurría anteriormente era que se presentaba la propuesta natural y la propuesta cultural por separado y así se evaluaban. Se determinaba si existían los valores culturales y los valores naturales, o los criterios naturales y culturales, y se daba el reconocimiento. En este caso, Calakmul presentó un sólo documento y, hasta la fecha, tenemos un solo documento que administra las 300 mil hectáreas del bien.

Aquí de lo que se trata es que mantengamos una estrecha coordinación para cumplir con las directrices prácticas de la UNESCO, pero también para cumplir con las acciones establecidas en el programa de manejo del bien mixto.

Aquí de lo que se trata es que mantengamos una estrecha coordinación para cumplir con las directrices prácticas de la UNESCO, pero también para cumplir con las acciones establecidas en el programa de manejo del bien mixto.

¿Qué impacto tendrán sobre Calakmul los proyectos que actualmente se desarrollan en la Península?

En el trazo que nosotros tenemos del Tren Maya, éste va a ocupar cerca de 3.4 kilómetros lineales dentro de la zona de amortiguamiento, una subzona de uso intensivo que fue creada para el establecimiento de infraestructura, para el desarrollo y el bienestar de las comunidades. En términos de lo que establece nuestro programa de manejo, es una obra que puede ser autorizada pero condicionada a que se mitigue y se resarzan los daños causados a la reserva.

¿Qué impacto social puede tener? Pues la estación (más cercana) está en Xpujil, más o menos alrededor de quince o diecisiete kilómetros dentro de la zona de influencia. Es una zona donde se piensa desarrollar el turismo.

La zona de Calakmul es una las más ricas en cuanto a densidades de las ciudades mayas, entonces lo que se pretende no nada más es que el sitio arquelógico de Calakmul sea el punto de desarrollo turístico, sino de impulsar las cinco áreas o cinco ciudades mayas que están fuera de la reserva y, precisamente por eso, se está considerando la estación en Xpujil, que es el centro de una zona rural urbana que tiene la infraestructura y las condiciones para el crecimiento de esta obra.

¿Cómo se integran las comunidades locales en el mantenimiento de la reserva?

Tenemos tres modelos de gobernanza ejemplares. El primer modelo de gobernanza es el Consejo Municipal de Desarrollo Rural Sustentable, en donde se involucran todas las regiones de Calakmul, todos los diferentes sectores productivos y las diferentes instituciones y academias que tenemos en la región. Este Consejo Municipal de Desarrollo Rural Sustentable no solamente vela por la conservación de la reserva. Su papel central es generar el proceso de desarrollo sostenible a partir de los servicios ecosistémicos que nos brinda la reserva. En el Consejo, el 70 por ciento de la participación es comunitaria y el 30 por ciento es institucional.

El segundo modelo que tenemos es nuestro Consejo Asesor de la Reserva. Este consejo fue modificado para poder atender las recomendaciones de la UNESCO en temas de inclusión y de equidad que antes no teníamos. De los veintiún consejeros que tenemos, trece ya son comunitarios.

El tercer modelo de participación que tenemos es a través de un Consejo Directivo de Áreas ComunitariasEn Calakmul tenemos cerca de 15 áreas comunitarias. No solamente está la dirección de la Reserva de la Biosfera, sino hay 15 directores más de áreas de reservas comunitarias. Este modelo lo trabajamos todos y cada uno de nosotros como directores.

Por ejemplo, en Nuevo Bécal y en Valentín Gómez Farías, que son ejidos y que tienen reservas comunitarias, participamos en la toma de decisiones: cómo vamos a manejarlas, cómo vamos a gestionar los recursos para que todas las áreas naturales protegidas, comunitarias o gubernamentales, tengamos una estrategia de manejo para que las comunidades, las personas, la academia y los organismos gubernamentales se involucren en el proceso de conservación de la Reserva de la Biosfera de Calakmul.