Comunicado oficial

Día Internacional de Conmemoración de las Víctimas de Actos de Violencia Motivados por la Religión o las Creencias

22 de agosto de 2020

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22 de agosto de 2020

        El derecho a la libertad de religión o de creencias tiene cimientos muy firmes en el derecho internacional de los derechos humanos y es piedra angular de las sociedades inclusivas, prósperas y pacíficas.

        Pese a ello, en todo el mundo seguimos asistiendo a la arraigadísima discriminación contra las minorías religiosas, a ataques contra personas y lugares religiosos, y a crímenes de odio y atrocidades contra poblaciones enteras por el simple hecho de profesar una religión o unas creencias.

        Aun cuando las sociedades han demostrado su resiliencia y fortaleza frente a la enfermedad por coronavirus, la pandemia también ha traído consigo un aumento de la estigmatización y de discursos racistas con los que se vilipendia a comunidades específicas, se difunden viles estereotipos y se les asignan culpas.

        Al conmemorar a las víctimas, debemos poner más de nuestra parte para abordar las causas fundamentales de la intolerancia y la discriminación, promoviendo para ello la inclusión y el respeto por la diversidad. También debemos velar por que se exijan responsabilidades a quienes cometen esos crímenes.

        La responsabilidad primordial de proteger el derecho a la libertad de religión y de creencias recae sobre los Estados. También he hecho de esta una cuestión prioritaria, a través de iniciativas como un llamamiento a la acción en favor de los derechos humanos, una estrategia sobre el discurso del odio y un Plan de Acción para Salvaguardar los Lugares Religiosos.

        Vivimos un momento extraordinario, en el que todos estamos llamados a colaborar unos con otros como una familia, la de la humanidad, para derrotar a la enfermedad y poner fin al odio y la discriminación.