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El Centro de Excelencia de la UNODC en México organiza un evento paralelo de la XIX Reunión del Comité Ejecutivo de la Conferencia Estadística de las Américas

28 de agosto de 2020

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A raíz de la pandemia de COVID-19, distintos países de América Latina y el Caribe se han convertido en zonas críticas de rápida propagación del virus. En respuesta a esta emergencia, los gobiernos de la región han emitido restricciones a la movilidad, lineamientos de distanciamiento social y órdenes de confinamiento desde finales de marzo de 2020.

Estas medidas han tenido un impacto diferenciado sobre las tendencias delictivas: por un lado, la comisión de delitos se ha visto alterada por los cambios en la dinámica social; por el otro, la capacidad de las autoridades para medir y monitorear estos cambios también se ha visto trastocada.

Con el objetivo de dialogar sobre el impacto de la pandemia en los principales indicadores delictivos y de la justicia penal en la región, el Centro de Excelencia para Información Estadística de Gobierno, Seguridad Pública, Victimización y Justicia UNODC-INEGI (CdE) organizó un evento paralelo de la XIX Reunión del Comité Ejecutivo de la Conferencia Estadística de las Américas (CEA) que se llevó a cabo de forma virtual. Esta reunión anual, coordinada desde la División de Estadísticas de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), reúne a las Oficinas Nacionales de Estadística de la región. En ella se toman decisiones orientadas al progreso de las políticas y actividades estadísticas que promueven la cooperación internacional, regional y bilateral entre sus miembros.

El evento paralelo contó con una visión inter-institucional y con perspectiva de género para profundizar en la capacidad de medición y análisis de la policía, el sistema de salud y las Oficinas Nacionales de Estadística, de cara a la situación extraordinaria provocada por el COVID-19.

Por parte de México, el Director de Desarrollo de Información Gubernamental de la Dirección General de Estadísticas de Gobierno, Seguridad Pública y Justicia del INEGI, el Señor Óscar Jaimes, destacó la forma en que “el contexto de la pandemia ha brindado una oportunidad para considerar la integración de fuentes no tradicionales como las cámaras de videovigilancia, las llamadas de emergencia y el registro de armas de fuego para complementar los análisis sobre seguridad”. Esta información se suma a los esfuerzos del país para complementar la medición del delito, que ya se realiza a través de las distintas encuestas y censos que se levantan de manera periódica en México.

En su intervención, el Subjefe del Instituto Nacional de Estadística e Informática del Perú, el Señor Aníbal Sanchez, relató como “aún con las limitaciones existentes, se ha generado información y se ha tenido que adaptar la forma de trabajo(…) por coordinación telefónica, virtual, por internet y con nuevas plataformas”. Estos esfuerzos han permitido integrar el análisis de la percepción de inseguridad y la prevalencia delictiva bajo la perspectiva del impacto del COVID-19 y el número de contagios a nivel nacional.

Por su parte, el Mayor Ervyn Norza de la Policía Nacional de Colombia hizo un recuento de los esfuerzos que se impulsan desde las instituciones de seguridad pública para hacer frente a la emergencia sanitaria con decisiones basadas en la evidencia que fortalecen la recolección de datos. Sin embargo, señaló que “la mitad del esfuerzo está en integrar los datos, pero la otra mitad está en la capacidad de analizarlos para la toma de decisiones”.

Finalmente, la Investigadora del Observatorio de Igualdad de Género de la CEPAL, la Señora Alejandra Valdés, recordó la importancia de realizar un análisis diferenciado que reconozca la situación de vulnerabilidad que enfrentan las mujeres en el contexto del confinamiento. Con datos de distintos países en la región, subrayó que los feminicidios disminuyeron en los meses de confinamiento, comparado con los datos del año anterior. En contraste, observó un comportamiento alarmante en el registro de llamadas de emergencia, pues en algunos casos se observan más situaciones reportadas a nivel nacional, y en otros se cuestiona si la reducción de llamadas puede asociarse a una disminución real de los eventos.

El evento cerró con una reflexión sobre la prospectiva y las oportunidades de esta recolección de información a futuro, en las que la recolección y difusión oportuna de datos, así como la coordinación interinstitucional y la integración con fuentes alternativas permitirá tomar mejores decisiones para enfrentar las consecuencias de la pandemia.

El evento paralelo contribuye al cumplimiento de las metas establecidas en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.