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El consumo de drogas debe ser tratado como un problema de salud pública, regido por el pleno respeto a los derechos humanos: UNODC 5 millones de personas en todo el mundo padecen trastornos relacionados con el uso de drogas.

17 de julio de 2019

Foto: CINU México/Antonio Nieto

La Oficina de la Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito (UNODC) en México presentó esta mañana en coordinación con la Secretaría de Salud el Informe Mundial sobre las Drogas 2019, documento que reúne los principales datos y estudios de tendencias sobre producción, tráfico y consumo de drogas en el mundo.

Antonino de Leo, representante de la UNODC en México, destacó la importancia de los datos que suministra este documento para la planeación de estrategias efectivas para la prevención del consumo y tráfico ilícito de sustancias.

Resaltó que durante 2017 alrededor de 271 millones de personas entre los 15 y los 54 años consumieron algún tipo de droga , esto corresponde al 5.5% de la población. Además, 35 millones de personas en todo el mundo padecen trastornos relacionados con el uso de drogas, mientras que solo uno de cada siete personas recibe tratamiento.

Subrayó que el informe estima que la cantidad de personas usuarias de opioides es de 53 millones, un 56 % más que las estimaciones anteriores, siendo estos los responsables de dos tercios de las 585,000 personas que murieron como resultado del consumo de drogas en 2017. A nivel mundial, de los 11 millones de personas que se inyectaron drogas en 2017, 1,4 millones viven con VIH y 5,6 millones con hepatitis C, datos que permiten estimar que la cantidad de personas que consumen drogas es ahora un 30 % más alta que en 2009.

Al mismo tiempo, manifestó que la droga más utilizada a nivel mundial sigue siendo el cannabis, con un estimado de 188 millones de personas que la consumieron en 2017, mientras que el fentanilo y sus análogos siguen siendo el problema clave de la crisis de los opioides sintéticos en América del Norte, y el tramadol para el oeste, el centro y el norte de África, al registrarse un aumento de incautaciones de menos de 10 kilogramos en 2010 a 125 toneladas en 2017.

“Un principio central de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible es asegurar que nadie se quede atrás. Entre los grupos de población más afectados por el problema de las drogas se encuentran las personas recluidas en establecimientos penitenciarios. Este año, el Informe Mundial sobre las Drogas lleva a cabo un análisis en profundidad del consumo de drogas y sus consecuencias nocivas para la salud en entornos penitenciarios, del que se desprende que los reclusos corren más riesgos asociados a los trastornos por consumo de drogas y a los trastornos de salud mental, al VIH, a la hepatitis C y a la tuberculosis que la población general. La prevalencia de las enfermedades infecciosas como el VIH, la hepatitis C y la tuberculosis activa también es desproporcionadamente superior en la población reclusa, en particular entre quienes se inyectan drogas” señaló De Leo.

Finalmente dijo que es necesario fortalecer los compromisos y aumentar los recursos, ante todo y sobre todo para ampliar la prevención del consumo de sustancias mediante intervenciones de eficacia comprobada y avaladas por las normas internacionales.

El informe puede ser consultado aquí.