Comunicado oficial

“Entre 720 y 811 millones de personas enfrentaron hambre en 2020”: Antonio Guterres

12 de julio de 2021

Foto: UNICEF Ecuador/2019/Arcos

Declaración del Secretario General acerca de la Cumbre sobre Sistemas Alimentarios

Nueva York, 12 de julio de 2021 (ONU) — Hoy, se nos recuerda que estamos muy lejos de alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible para 2030. Nuevos y trágicos datos nos informan que entre 720 y 811 millones de personas en el mundo enfrentaron hambre en 2020, esto es 161 millones más que en 2019.

Los altos costos, junto con los niveles persistentemente altos de pobreza y desigualdad de ingresos, continúan manteniendo las dietas saludables fuera del alcance de alrededor de tres mil millones de personas en todas las regiones del mundo.

De hecho, el hambre ha ido en aumento durante varios años y, ahora, en 2021, no estamos brindando lo que es un derecho fundamental para las personas de todo el mundo.

La COVID-19 ha empeorado las cosas y ha dejado en claro el vínculo entre desigualdad, pobreza, alimentos y enfermedades. A pesar de un aumento del 300 por ciento en la producción mundial de alimentos desde mediados de la década de 1960, la desnutrición es un factor principal que contribuye a reducir la esperanza de vida.

El cambio climático es tanto un motor como una consecuencia del hambre. Nuestra guerra con la naturaleza incluye un sistema alimentario que genera un tercio de todas las emisiones de gases de efecto invernadero. El mismo sistema alimentario también es responsable de hasta el 80 por ciento de la pérdida de biodiversidad.

Y el hambre genera conflictos.

En resumen, abordar el hambre y la desnutrición no se puede hacer aisladamente de otros desafíos globales. Como reconocimos a través de la Agenda 2030, están interconectados.

Es hora de cumplir nuestra promesa. En un mundo de abundancia, no tenemos excusa para que miles de millones de personas no tengan acceso a una dieta saludable. Esto es inaceptable.

Y nos estamos quedando sin tiempo para hacer los cambios urgentes que necesitamos para limitar el aumento de la temperatura global.

Por eso convoco una Cumbre Mundial sobre Sistemas Alimentarios en septiembre. Debemos unirnos para hacer un cambio urgente. La próxima Pre-Cumbre en Roma a finales de este mes nos ayudará a definir el alcance de nuestra ambición y resolver cómo debemos abordar el hambre, la emergencia climática, la increíble desigualdad y el conflicto, transformando nuestros sistemas alimentarios.

A lo largo del proceso de esta “Cumbre de los Pueblos”, hemos escuchado miles de voces en todo el mundo e ideas de mujeres, pueblos indígenas y jóvenes que son el futuro de nuestros sistemas alimentarios. Como “Cumbre de Soluciones”, todos aportan ideas para apoyar las transiciones ecológicas que necesitamos para promover el trabajo decente, mejorar el acceso a la tecnología y restablecer nuestra relación con nuestro planeta.

Nuestra relación con la comida es parte fundamental de todos los aspectos de la vida en la tierra. Las dimensiones social, medioambiental y económica de nuestros sistemas alimentarios son profundas. Dondequiera que estemos, la comida nos une como familias y comunidades al mismo tiempo que respalda miles de millones de empleos.

Deben producirse cambios en nuestros sistemas alimentarios. Limitarán los impactos de una pandemia e iniciarán un cambio hacia un mundo más seguro, más justo y más sostenible.

Nuestro plan para recuperarnos de esta pandemia es la Agenda 2030. Invertir en cambios en nuestros sistemas alimentarios apoyará la transformación de nuestro mundo. Es una de las inversiones más inteligentes y necesarias que podemos hacer.