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Las personas refugiadas contribuyen a los países de acogida, pero hay que darles oportunidad: ACNUR

19 de junio de 2021

Foto: Teresita Moreno/CINU México

El Día Mundial de los Refugiados se conmemora el 20 de junio y tiene el objetivo de enaltecer la fuerza y ​​coraje de quienes se han visto obligados a abandonar su hogar para escapar de conflictos o persecuciones.

Ciudad de México, 17 de junio de 2021 (CINU México) — Las personas refugiadas no sólo se benefician de los países que las acogen; también aportan a su economía, cultura y sociedad, pero es necesario darles la oportunidad de hacerlo y a las comunidades de recibirles, consideró Mark Manly, representante en México de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).

Su presencia implica un esfuerzo para las sociedades que les reciben y los gobiernos que, como el mexicano, tienen una legislación que los obliga a atenderles; sin embargo, también reporta ganancias y contribuciones para el entorno que les acoge y hay ejemplos claros.

“En el caso de México, lo vemos a lo largo de los últimos 80 o 90 años, por ejemplo, los españoles. Nadie hoy va a dudar de la contribución de las personas exiliadas españolas que llegaron al país a finales de los años 30, que fueron 20 mil personas pero su contribución es enorme”, dijo.

Contribución que perdura hasta nuestros días
En junio de 1939 atracó en el puerto de Veracruz, procedente de Francia, el Sinaia, el primero de varios buques que trasladaron a México a casi 25 mil refugiados que huían de la Guerra Civil Española y la dictadura franquista, que recibieron asilo del gobierno del expresidente Lázaro Cárdenas.

En esos buques llegaron obreros, campesinos, militares, marinos y pilotos, hombres de Estado, economistas y empresarios, artistas, científicos, pensadores e intelectuales que fundaron algunas de las instituciones culturales y de producción de conocimiento más importantes de nuestro país. Entre ellos, el cineasta Luis Buñuel, el pensador Adolfo Sánchez Vázquez, o los hermanos Mayo integrantes de una estirpe de fotoperiodistas que se asentó en el país.

Su herencia perdura hasta nuestros días; por ejemplo, la científica y directora del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), María Elena Álvarez-Buylla, es hija de científicos españoles: su padre, Ramón Álvarez-Buylla, fue uno de los fundadores del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional (CINVESTAV).

“Hay muchos estudios que muestran cómo las personas refugiadas al llegar a un país, al inicio, requieren asistencia. Eso implica un costo para los gobiernos que tienen que dar ese apoyo, pero que a mediano y largo plazo lo que muestran los estudios es que esas personas van a volver a contribuir mucho a las sociedades que les acogen, pero hay que darles un chance”, explicó Manly.

Una familia alojada en un albergue en México tras ser retornada de la frontera con EE.UU. Foto: Jeoffrey Guillemard/ACNUR

Juntos podemos hacerlo todo
El Día Mundial de los Refugiados, que cada año se conmemora el 20 de junio, tiene el objetivo de enaltecer la fuerza y ​​coraje de quienes se han visto obligados a abandonar su hogar para escapar de conflictos o persecuciones.

Pero escapar es sólo el primer paso. Cuando llegan a los países de acogida, las personas refugiadas y desplazadas enfrentan dificultades para recibir atención médica cuando se enferman e incluso les es difícil encontrar escuela para sus hijas e hijos.

Por ello, para 201, la Organización de las Naciones Unidas eligió el tema “Juntos nos curamos, aprendemos y brillamos” en un llamado a los gobiernos del mundo a que incorporen a las y los refugiados a la atención sanitaria, la educación y el deporte para ayudarles a reconstruir sus vidas.

“Ese chance es incluir a esas personas refugiadas en los programas nacionales de educación, de salud, asegurar que tienen acceso al mercado laboral y con eso, después de poco tiempo, logran contribuir a la sociedad”, agregó el funcionario internacional.

Mural informativo para ACNUR en Coatzacoalcos, Veracruz. Foto: ACNUR

El gran desafío mexicano
Desde 2014, México ha cambiado su vocación hacia las personas que fueron desplazadas de sus hogares al pasar de ser un país de origen a uno de tránsito. En la actualidad, se ha convertido en un destino anhelado por quienes han sido expulsados o tuvieron que huir de sus comunidades a causa de la violencia.

El cambio se puede medir con cifras de la propia ACNUR: si en 2014, llegaron al país a solicitar la condición de refugiados dos mil 100 personas, para 2019 fueron más de 70 mil, es decir, 3.400% más. Durante 2020, la cantidad de personas que buscaron asilo en México se redujo a causa de la pandemia por coronavirus 2019; sin embargo, para este año, se espera rebasar las cifras de 2019.

Este es el desafío más importante al que se enfrenta el país en la materia, porque implica hacer cambios legislativos y de política pública que permitan integrar a las personas refugiadas a la economía, la educación y el sistema sanitario.

No todo queda en la esfera pública. Uno de los cambios más importantes que se intenta conseguir es el social para que las comunidades acepten a quienes vienen de fuera.

Para ello, dijo el representante de ACNUR, es necesario explicar que las personas que llegan a México están huyendo de situaciones de violencia en sus países, manifiestan su deseo de quedarse en México, y tienen que pasar por un procedimiento donde sus casos son estudiados uno por uno y sólo al cumplir con la ley, obtienen la residencia permanente.

“Es muy importante explicar que estamos ante un fenómeno estructurado, que beneficia tanto a las personas refugiadas que no pueden volver a casa, pero también beneficia a la sociedad mexicana”.

ACNUR México se sumará a la conmemoración del Día Mundial del Refugiado en América Latina y el Caribe a través del proyecto Palomazo por los Refugiados “Refugio Sonoro”, una pieza audiovisual de 60 minutos que se transmitirá en sus redes sociales.

“El evento más importante en México para el Día Mundial 2021 es el Palomazo por los Refugiados, que ya pueden ver en línea, en las redes de ACNUR y W Radio donde juntamos a unos cuantos rockeros para celebrar la contribución que pueden hacer las personas refugiadas a las sociedades, incluyendo la sociedad mexicana”.