Noticias

“Nuestros pueblos tienen derecho a vivir en paz”: Cuba

23 de septiembre de 2021

Foto: Alejandro Azcuy Domínguez/Presidencia Cuba

Nueva York, 23 de septiembre de 2021 (CINU México) — Los pueblos latinoamericanos y caribeños tienen derecho a vivir en paz y seguridad, al desarrollo, al bienestar y la justicia social, dijo el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, ante la 76 Asamblea General de las Naciones Unidas.

En su discurso hizo el llamado a revitalizar, democratizar y fortalecer a la Organización de Naciones Unidas para que desempeñe un papel central en la lucha por la solidaridad, cooperación y respeto mutuo. 

“Si se quiere dar una respuesta a las  necesidades y anhelos de todos los pueblos y preservar lo más valioso: la vida y la dignidad humanas. Nuestros pueblos tienen derecho a vivir en paz y seguridad, al desarrollo, al bienestar y la justicia social”, señaló.

El bloqueo económico que mantiene Estados Unidos sobre Cuba desde hace 60 años, dijo, ha superado los límites de la agresividad en este momento crucial y desafiante para todas las naciones. 

Reclamó que el gobierno del actual presidente Estadounidense, Joe Biden, ha mantenido las 243 medidas adoptadas por el de su antecesor, Donald Trump, incluyendo la incorporación de Cuba en su lista de países que patrocinan el terrorismo.

“El más cruel y prolongado bloqueo económico, comercial y financiero que se haya aplicado contra nación alguna se ha recrudecido de manera oportunista y criminal en medio de la pandemia”, dijo.

“No es posible ni aceptable que se identifique al derecho al desarrollo económico y tecnológico de una nación como una amenaza, como no es posible cuestionar el derecho de todo Estado a desarrollar el sistema político, económico, social y cultural soberanamente elegido por su pueblo”. 

Impostergable unir esfuerzos

En su alocución ante la 76 Asamblea General de las Naciones Unidas, Díaz-Canel consideró que no sólo es urgente unir esfuerzos para dar respuesta a la pandemia por COVID-19, cuyos efectos no serán efímeros: ha cobrado la vida de más de 4.5 millones de personas, lanzará a más de 205 millones de personas al desempleo, y al 7% de la población mundial a la pobreza.

La pandemia compromete el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). 

La cooperación internacional, lamentó, ha sido insuficiente y lo que consideró la aplicación de recetas neoliberales durante décadas, ha reducido las capacidades de los Estados para atender las necesidades de sus pueblos.

“Los más vulnerables han quedado desprotegidos mientras las naciones ricas, las élites y las trasnacionales farmacéuticas incrementan sus beneficios. Unir esfuerzos y voluntades por el bien de la Humanidad hoy no sólo resulta urgente, es moralmente impostergable”. 

Vacunas y médicos para la pandemia

En el contexto actual de la pandemia de COVID-19, Cuba ha enviado a más de 4 mil 900 médicos y personal sanitario a 40 países y territorios afectados por la enfermedad, así como a Haití, país afectado por terremotos y desastres naturales. 

“Son mucho más que héroes cotidianos, orgullo de nuestra nación, y símbolo de su vocación de justicia. Decenas de personalidades y miles de persona han firmado su candidatura para el Premio Nobel de la Paz”, dijo.

También reconoció a la comunidad científica cubana que, en medio de enormes carencias, creó tres vacunas y dos candidatos vacunales contra la COVID-19, con los que se ha logrado vacunar a casi 40% de la población cubana, con la meta de universalizar la vacuna hacia finales de 2021.  

“Gracias al apoyo de nuestras mujeres y hombres de ciencia y el personal de la salud, en los primeros 10 días del presente mes se habían administrado más de 15.8 millones de dosis de las vacunas Abdala, Soberana 02 y Soberana Plus y un 37.8% de la población cubana tenían completado el esquema de vacunación. Aspiramos a la inmunización total de la población a finales de 2021, lo que nos permitirá avanzar en la lucha contra el rebrote de la pandemia”. 

Lecciones aprendidas en Afganistán

El mandatario cubano pidió recordar las lecciones aprendidas luego de 20 años de ocupación estadounidense en Afganistán, cuyo gobierno recientemente cayó bajó el control de grupos talibanes extremistas. 

Tuvieron que pasar 2 décadas, 10 millones de personas desplazadas y el gasto militar de millones de dólares, “para llegar a la conclusión de que no se puede prevenir ni combatir al terrorismo con bombas”.

“La ocupación sólo deja destrucción y que a ningún país le asiste el derecho de imponer su voluntad a naciones soberanas. Afganistán no es un caso aislado. Ha quedado evidenciado que donde los Estados Unidos intervienen se incrementan la inestabilidad, las muertes, el sufrimiento y quedan cicatrices perdurables”, dijo. 

“Ratificamos la determinación de Cuba de luchar sin descanso por la mayor justicia, prosperidad y desarrollo de nuestros pueblos, que merecen un mundo mejor”.