Comunicado oficial

Una mejor gestión de los recursos naturales y los ecosistemas podría allanar el camino hacia la paz en las sociedades devastadas por la guerra

6 de noviembre de 2020

Foto: Naciones Unidas

Mensaje del Secretario General con motivo del Día Internacional para la Prevención de la Explotación del Medio Ambiente en la Guerra y los Conflictos Armados

6 de noviembre de 2020

Los conflictos y el medio ambiente están estrechamente ligados. En todo el mundo, los recursos naturales han desempeñado un papel importante en al menos el 40 % de los conflictos dentro de los países. El aumento de las temperaturas por el cambio climático amenaza ahora con agravar aún más las tensiones y el estrés medioambiental. Y, con demasiada frecuencia, el medio ambiente se encuentra entre las víctimas de la guerra, ya sea por actos deliberados de destrucción o daños colaterales, o porque, durante los conflictos, los gobiernos no asumen su papel en el control y la gestión de los recursos naturales.

Si bien la perturbación del clima y la degradación ambiental no son la causa directa de los conflictos, pueden exacerbar su potencial. Sus efectos combinados socavan los medios de vida, la seguridad alimentaria, la confianza en las autoridades, la salud y la educación, y la igualdad social. La degradación de los recursos naturales y los ecosistemas se suma a los desafíos a los que se enfrentan las comunidades ya vulnerables a corto y largo plazo. Las mujeres y las niñas se ven afectadas de manera desproporcionada.

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas se inspiran en la idea de no dejar a nadie atrás. Pero los conflictos violentos impiden que muchos países avancen. Los Estados afectados por conflictos tienen menos probabilidades que otros de alcanzar las metas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible; de aquí a 2030, más del 80 % de las poblaciones más pobres del mundo podrían estar concentradas en países afectados por la inestabilidad, los conflictos y la violencia.

 Una mejor gestión de los recursos naturales y los ecosistemas podría allanar el camino hacia la paz en las sociedades devastadas por la guerra y ayudaría a los países en situaciones de crisis a dar un paso más para lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Los recursos naturales no solo son necesarios para la prestación de muchos servicios básicos, como el agua o la electricidad, sino que también pueden utilizarse como plataforma para fomentar la confianza y la distribución de beneficios entre grupos divididos.

Por ese motivo, se requiere la colaboración entre los gobiernos, la sociedad civil, el sector privado y las instituciones especializadas. También es preciso crear capacidad y resiliencia locales; aprovechar los datos y las tecnologías digitales para el análisis de los riesgos y la gestión en colaboración; invertir en las mujeres como agentes de cambio; y fortalecer el diálogo jurídico y político entre un conjunto coherente de agentes internacionales.

 En este momento en que conmemoramos el Día Internacional para la Prevención de la Explotación del Medio Ambiente en la Guerra y los Conflictos Armados, aproximadamente una de cada cinco personas vive en una zona afectada por la inestabilidad, el conflicto o la violencia.

Si queremos lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible, debemos adoptar medidas audaces y urgentes para reducir los riesgos que la degradación ambiental y el cambio climático representan para los conflictos y comprometernos a proteger nuestro planeta de los efectos debilitantes de la guerra.